Preparación

1

Ponemos los 150 ml de leche y los 150 ml de leche evaporada en un cazo a fuego medio. Debemos calentar la mezcla hasta que esté muy caliente, pero NO DEBE HERVIR. Si removemos a menudo es más fácil controlarlo. Cuando esté muy caliente retiramos del fuego.

2

Ponemos las 4 yemas de huevo y los 120 gramos de azúcar en un bol y batimos a velocidad baja hasta que esté todo bien mezclado. Sin dejar de batir, añadimos la mezcla caliente de crema y leche en un hilo y batimos.

3

Ponemos toda la mezcla de nuevo al fuego y removemos constantemente hasta que salga humo, pero no dejéis que hierva. Retiramos del fuego y añadimos poco a poco los 300 ml de nata para montar, las 2 cucharaditas de extracto de vainilla y una pizca de sal.

4

Una vez que se enfríe la mezcla hay que cubrirla y meterla en el frigorífico unas horas hasta que la mezcla esté muy fría. Yo la estoy preparando por la noche y termino de hacer el helado por la mañana. Tras este tiempo, la mezcla está preparada para pasar por la heladera.

5

Antes de empezar con la heladera vamos a preparar el toffee: ponemos a hervir los 200 ml de nata y cuando haya hervido un par de minutos retiramos del fuego y reservamos. Prepararemos un caramelo con los 250 gr de azúcar a fuego lento, removiendo constantemente. En cuanto tenga color de caramelo claro lo retiramos y le añadimos la nata en un hilo mientras removemos. Volvemos a poner la mezcla en el fuego yu añadimos la mantequilla en dados. Tendremos la mezcla en el fuego hasta que sea lisa y uniforme.
El toffee debe estar completamente frío antes de incorporarlo al helado, por lo que tendrás que prepararlo con anterioridad.