Preparación

1

Ponemos la leche con las yemas, la sal y el azúcar en un cazo y calentamos a fuego muy bajo sin parar de remover con unas varillas hasta que la mezcla espese.

2

Retiramos del fuego y agregamos el mazapán en pequeños trozos. Batimos bien para triturar el mazapán.
Añadimos la nata fría y el extracto de vainilla y seguimos batiendo para conseguir que se vaya enfriando la mezcla.

3

Esperamos a que se enfríe por completo la mezcla antes de meterla en el frigorífico a madurar. Lo ideal es que la tengamos reposando toda la noche con un film transparente.

4

Al día siguiente metemos la mezcla en la heladera 10-15 minutos para conseguir la textura deseada. Si no dispones de heladera, puedes meterla en el congelador y batirla con una batidora potente cada 30 minutos, más o menos.

Metemos el helado en un recipiente hermético y a la nevera por lo menos un par de horas antes de consumirlo.